Imagínese esto: una clínica dental. Un paciente está esperando, pero el personal no puede consultar su historial médico. El registro y el pago están caídos, y todas las citas deben cancelarse…
Un fallo en la red paralizó este pequeño negocio, ya que nada funcionaba sin internet. Los pacientes, frustrados, salen de la clínica y, de camino a casa, dejan reseñas negativas sobre usted en internet.
Afortunadamente, existen maneras de minimizar el riesgo de que se presenten este tipo de situaciones. Hemos escrito esta guía para empresarios que se niegan a aceptar situaciones que no deberían darse en una época donde el acceso a internet es tan esencial como la electricidad y el agua corriente.
Algunos datos
En Europa y en todo el mundo, los costes derivados de las interrupciones en la producción ya ascienden a miles de millones:
Según un artículo publicado en el IT Proen 2023 más de 3.700 millones de libras esterlinas debido a las interrupciones de Internet.
– estudio de Catchpoint/Forrester de 2025 500.000 dólares en un solo mes.
Además, las empresas globales pierden miles de millones anualmente, ya que 10 horas de fallos informáticos cuestan a las empresas estadounidenses casi 26.500 millones de dólares, y en Europa las pérdidas suelen ser incluso mayores.
Estos datos demuestran que las interrupciones de internet no son un capricho, sino una amenaza real para su producto, su reputación y sus ingresos.
“Una buena planificación, servicios de mayor ancho de banda y soporte técnico especializado son ahora esenciales para reducir el riesgo de interrupciones de internet y las pérdidas financieras asociadas.”
– Sonia Blizzard, directora general de Beaming, un operador de telecomunicaciones líder en el Reino Unido
¿Cómo preparar su negocio para las interrupciones de internet?
Primero: renegociación de los términos con el operador
Es recomendable comenzar la renegociación de su contrato analizando si el proveedor ofrece un SLA (Acuerdo de Nivel de Servicio). Este es simplemente una cláusula contractual que especifica el nivel garantizado de disponibilidad de la conexión y las reglas para responder a las interrupciones del servicio. Un SLA bien diseñado debe definir claramente el nivel mínimo de disponibilidad del servicio por mes o año (por ejemplo, 99,5 % o 99,9 %), especificar el tiempo máximo de respuesta a una solicitud y predecir el tiempo que llevará resolver la interrupción. Los contratos suelen abarcar desde unas pocas horas en días laborables hasta 24 horas para problemas más graves. Para clientes más exigentes, los proveedores también pueden ofrecer tiempos de reparación más rápidos, como hasta 4 horas desde que se envía la solicitud, así como penalizaciones contractuales o compensación económica si no se cumple el nivel garantizado. Si su proveedor de servicios de Internet actual no incluye un SLA en el contrato o propone tiempos de respuesta muy largos, conviene considerar la posibilidad de renegociar su contrato o cambiar a un proveedor que proteja mejor su negocio contra las interrupciones del servicio.
También nos gustaría señalar que los parámetros del SLA generalmente no están disponibles en las opciones de servicio dirigidas a clientes individuales. Este servicio suele ofrecerse en las suscripciones empresariales, por lo que vale la pena explorar las ofertas de servicio específicas para empresas.
Segundo: enlace de respaldo
Una forma eficaz de evitar interrupciones en el negocio durante un apagón es contar con una conexión a internet de respaldo. Es fundamental que esta no dependa de la misma infraestructura que la conexión principal. En la práctica, esto significa que si utiliza fibra óptica, conviene asegurarse de que la fibra de respaldo entre al edificio desde una dirección diferente o provenga de un proveedor distinto. La experiencia ha demostrado que los proveedores pueden mostrar claramente el recorrido de sus cables dentro del edificio, por ejemplo, en una captura de pantalla de Google Maps. Esto suele ser suficiente para determinar si dicha conexión de respaldo proporcionará una redundancia real.
Una alternativa podría ser un enlace de radio, siempre que se pueda instalar una antena en el tejado, o acceso móvil LTE o 5G, que en muchos casos funciona perfectamente como solución de emergencia. Sin embargo, si la señal GSM en su ubicación es débil, puede solicitar a su operador móvil la instalación de un amplificador de señal. De esta forma, un enlace de respaldo se convierte en una verdadera garantía para la continuidad del negocio, y no solo en una solución teórica que fallará en un momento crítico.
Tercero: enrutador profesional
Disponer de dos conexiones a internet es solo el primer paso; la clave reside en cómo se conectan. Un módem estándar de un operador no es suficiente, ya que no puede gestionar la conmutación fluida entre conexiones. Esto requiere un router o firewall de clase empresarial que admita mecanismos de conmutación por error y balanceo de carga. La idea es que, cuando falle la conexión principal, la conmutación a la conexión de respaldo sea automática y prácticamente instantánea, de modo que los usuarios ni siquiera noten la interrupción de internet. Así es precisamente como funciona el Barracuda CloudGen Firewall, que implementamos para nuestros clientes en proyectos de seguridad de red. Estos dispositivos permiten no solo la conmutación instantánea de conexiones, sino también una gestión inteligente del tráfico: priorización de aplicaciones (QoS basada en aplicaciones), balanceo de carga entre operadores y optimización de la conexión con Provider Optimization. Como resultado, la empresa obtiene una estabilidad que ningún router estándar puede proporcionar.
¿Vale la pena invertir en seguridad?
La forma más sencilla de responder a esta pregunta es calcular los costes reales del tiempo de inactividad. Basta con estimar cuánto pierde una empresa por hora cuando se cae internet, ya sea por la imposibilidad de atender a los clientes, retrasos del equipo o pérdida de transacciones. A continuación, considere cuántas horas de inactividad puede permitirse al mes. Puede que incluso unas pocas horas de inactividad generen pérdidas superiores a la inversión en una infraestructura fiable. Desde esta perspectiva, adquirir un cortafuegos profesional y una segunda conexión no es un gasto, sino una medida de seguridad que puede amortizarse en el primer mes de funcionamiento.





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